lunes, 16 de febrero de 2015

El INV controla el ingreso de uva a las bodegas a través de una oblea electrónica





El INV controla el ingreso de uva a las bodegas a través de una oblea electrónica


Para la Cosecha 2015, el Instituto Nacional de Vitivinicultura ha implementado el uso de la Tarjeta del Viñatero que, entre otras acciones, permite verificar el viñedo de procedencia y fundamentalmente la variedad de la uva que ingresa a las bodegas, mediante la oblea electrónica que presenta el productor. Esto se suma a las tareas habituales que realizan los inspectores de controlar la documentación y determinar el tenor azucarino de la uva.
Este control se realiza en todo el país. Por ello, el INV ha reforzado su cuerpo de inspectores, ya que se incorporaron y capacitaron alrededor de 35 técnicos en tareas de fiscalización de cosecha.
La Tarjeta del Viñatero es un sistema que permite identificar, monitorear y conocer el estado de cada uno de los viñedos del país. La tarjeta, al igual que oblea electrónica, las entrega el INV en forma gratuita. En todos los transportes de uva, el productor debe llevar la oblea hasta presentarla en la bodega para confeccionar dos copias del Certificado de Ingreso de Uva (CIU), en las que se adhiere la oblea, una vez que ha sido controlado por el INV.
En la oblea se encuentra consignado el número único de identificación, el número de viñedo y la variedad de la uva. Consta de dos partes que contienen los mismos datos, salvo que una se identifica con la palabra “viñedo” y la otra con “bodega”.
El Ing. Alejandro Marianetti de la Gerencia de Fiscalización del INV comentó que “de acuerdo al sistema de Tarjeta del Viñatero se ha implementado la oblea que acompaña a esa Tarjeta y que a partir de ahora está en manos de los viñateros y que está identificada por número de viñedo y código de variedad, a los controles tradicionales del INV durante el proceso de cosecha y elaboración se agregó el control de la identidad varietal esto es que tiene que haber correspondencia entre lo que indica la oblea y la documentación con la realidad que está en la carga que ingresa a bodega. Los inspectores que son técnicos y profesionales que han sido capacitados en la identificación ampelográfica confirman que la variedad corresponda con lo que está indicado en la oblea que trae el transportista y también se controla que esa variedad esté inscripta en el viñedo del que proviene la uva.
“El INV contrató personal idóneo para esta tarea de control pero como la ampelografía es un tema que requiere cierto entrenamiento se hizo una capacitación específica en el tema, sobre todo para lograr diferenciar las distintas variedades” agregó Marianetti
El presidente del INV, CPN Guillermo García, quien está supervisando en las bodegas el funcionamiento de esta nueva herramienta de control instrumentada por el Organismo comentó que “la implementación de la oblea electrónica es un paso más en el control de la genuinidad de los vinos y mostos argentinos. En consecuencia lo que estamos haciendo es verificar el funcionamiento en este primer año donde vamos a ir realizando las adecuaciones necesarias en un sistema que pretende tener las características del procedimiento similares a años anteriores pero incorporando el control físico por parte de los inspectores respecto de la uva que descargan los camioneros. En esto, para nosotros, es fundamental tener presente que estamos ante un producto perecedero que no puede volver a la finca para corregir alguna situación de tipo registras y los problemas deben ser resueltos en el mismo momento que la uva ingresa a la bodega, por lo tanto nuestros inspectores están entrenados para resolver situaciones como un viñedo no declarado, una variedad no ingresada en años anteriores o casos donde el productor ha sufrido accidentes climáticos y por lo tanto no ha sido corregida la cantidad de remitos electrónicos que tienen que acompañar al camionero.”
García destacó que “hoy estamos en uno de los puntos donde se produce la molienda más grande del país y estamos también verificando los tiempos de funcionamiento del sistema y estamos muy contentos porque es un control muy eficiente de muy bajo costo y que no genera inconvenientes a los productores con lo cual hemos logrado el primer objetivo que era tener el censo permanente de todos los viñedos de Argentina a través de este sistema. Luego viene la verificación in situ de todo lo que suceda como pueden ser kilos no ingresados y declarados y después, obviamente, un objetivo de máxima que es la transferencia en el mismo instante del certificado de ingreso de uva y que nuestros inspectores verifiquen que tantos los kilos como la variedad sean los que correspondan al ingreso efectivo de la uva. Esto quiere decir que se está haciendo un control lógico en el mismo momento que se avanza en el procedimiento y un control físico para tener garantía de la genuinidad de los productos”
El presidente explicó que para estar tarea de fiscalización el INV elige los puntos clave de control en todo el país “efectivamente hay zonas en Mendoza y San Juan donde se concentra el mayor trabajo y por lo tanto estamos este año aprovechando para dimensionar la efectividad del sistema al mismo tiempo también dimensionar el ambiente de control que es la cantidad de inspectores que vamos a incorporar y sobre todo la formación de esos inspectores sobre todo en la identificación varietal, por lo tanto estimamos que entre cincuenta y cien personas se van a estar volcando a esta actividad de inspección. Hay puntos clave donde los inspectores van a estar y otros puntos donde, por el volumen que elabora la bodega es más fácil el control, en esos casos los inspectores harán controles en el momento donde se concentre la mayor actividad.”
“Estos controles tienen dos aspectos, el que podemos hacer por muestreo y estos son los sistemas que aplicamos en laboratorio, no solamente de varietalidad si no también con todo lo que tiene que ver con el alcohol no vínico y la presencia de agua exógena y también este tipo de control que son masivos y nos permiten tener una visión completa sobre las dudas históricas que han tenido sobre todo los productores cuando dicen que ven que ingresan muchos kilos de uva y no se ven los camiones en la ruta, indudablemente que eso requiere un control físico para estar seguros y eso es lo que hemos volcado, el costo en definitiva es asumido por el Estado Nacional para tener una mayor cantidad de lógica y de control físico en el desempeño de la cosecha” concluyó el presidente García.Fuente inv.gov.ar